jueves, 12 de abril de 2012

La verdad de Aguirre y de su porquero


Las declaraciones de Esperanza Aguirre no son nada nuevo. Es un secreto a voces que el sistema autonómico y en general la administración elantiasica de la que se han dotado los políticos españoles para uso y disfrute, es insostenible.
Quizás lo fue hace unos años, antes de la crisis. Aunque políticamente era una aberración, había dinero y todo el mundo iba haciendo. Que la clase mejor colocada socialmente se dedicará al politiqueo en vez de a la creación de riqueza es otra losa que ahora padecemos, pues no hay empresas que absorvan a los trabajadores.
Y el ajuste que ha de producirse, bien por las buenas, con los políticos haciendose el harakiri, tal como hicieron las cortes franquistas en su día. O se hará por las malas pues el país está en quiebra técnica, solo Europa lo mantiene para que no caiga el euro y por ende todo el tinglado de la Unión. Pero este sostén tendrá un precio, beneficioso para nosotros, pues ha de suponer la racionalización de la política.
La desaparición de buena parte de los chupopteros políticos, (a estas alturas no merecen ningún respeto, y es más, como no actuen pronto el desprecio se transformará en odio).
Las autonomías tal como las conocemos han de desaparecer, sobre todo las que son totalmente artificiales. Y las que se mantengan, han de tener sus presupuestos y competencias absolutamente mermados. A Cataluña y al País Vasco se le ha de dar un ultimatum, con nosotros o contra nosotros. Y si se quieren ir que se vayan.
Pero la reforma ha de alcanzar también a los municipios, es una aberración que municipios colindantes mantengan una independencia, con el doble gasto en concejales, basuras y policias. Han de agruparse, y pienso sobre todo en los que hay alrededor de Barcelona, pero también los hay en Tarragona y Gerona, meros barrios que mantienen su alcalde y sus concejales con sueldos ministeriales.
Hospitalet o El Prat no van a dejar de existir aunque se administren desde la plaza Sant Jaume.
49.000 millones dice la Esperanza que se ahorrarían. Se queda corta, serícn cientos de miles, a parte que todos estos politicastros, que temporalmente pasarían al paro, con todos los contactos y dinero acumulado empezarían a buscarse la vida de forma honrado y honrosa, creando nuevas empresas y por ende empleos.

2 comentarios:

  1. Buen artículo, jefe, pero me temo que no haya nada que hacer porque los cenutrios a los que mandas al paro, ni van a ir ahí ni mucho menos son capaces de crear empleo.

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  2. Esperanza Aguirre ha tocado el nervio del problema. Una cosa es que un Estado delegue competencias y otra es que las transfiera. Ello conlleva el descontrol y lo que ha sucedido. En un mundo tecnológico y competitivo global con Internet, si te divides, estás perdido, al perderse el efecto de gran escala y gestión centralizada.

    Ninguna empresa en el mundo sobreviviría con la estructura de España. Ni Apple, ni Samsung, ni IBM, ni BMW, ni nadie, si cada fábrica pudiera tomar sus propias decisiones sin control efectivo.

    El problema en España es que las Comunidades Autonómas (menudo nombre, ya da idea del invento macarrónico), han generado miles de puestos para la clase política y sus allegados. Y si en la época después de Franco se hicieron el harakiri muchos políticos, dudo mucho que lo hagan ahora.

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