Como el airbus 380, Corbacho también ha aterrizado en Cataluña como número 3 de las listas electorales de Montilla. Después de haber fracasado estrepitosamente en las Españas, Gigi el glamuroso vuelve a su tierra de adopción a reforzar el ala españolista del PSC-psoe.
Observemos la jugada. Número 1=Montilla, número 2= la Tura, número 3= Corbacho.¿Número 4 y 5 y 6...y hasta 135? Vaya parece que los apellidos castellanos brillan por su ausencia. Efectivamente el PSC pretende volver a engañar a la xarneguería presentado dos emigrantes en los primeros puestos. Uno de ellos Corbacho, un ministro fracasado, lo que demuestra la falta de activos foraneos a la catalanidad, que es la que domina todo el panorama político, a pesar de que solo son la mitad de la población de Cataluña.
El fracaso integrador catalán se demuestra evidente. El PSC juega a sacar rédito de los votos españolistas mientras refuerza el nacionalismo mas tradicionalista y de las JONS en el Parlament, recordemos que el nuevo Estatut es obra suya.
Con este panorama donde el 90% de los políticos son nacionalistas, es natural que los independentistas se crezcan contando además con el estímulo incondicional del PSOE y su lider Zapatero, aferrimo seguidor no solo de Barça sino también del confederalismo.
Política. Jota Uve
Corbacho es un lastre para el PSC pero no se dan cuenta porque son de mentalidad corta.
ResponderEliminarUn tipo que ha conseguido cinco millones de parados, detestado por muchos más, no sé qué se supone que piensa hacer en el Govern. Carece por completo de credibilidad.
Esta gente vive en un mundo irreal, convencidos de que las cosas son tal como las piensan. Están convencidos -Corbacho el primero-, de que si cuando estaba en Cataluña arrasaba, ahora será igual, como si todo lo que ha hecho en Madrid no se hubiese producido nunca. Para ellos, las cosas desagradables no existen, están firmemenete convencidos de que si ellos las ignoran y olvidan, los demás también.
Lo mismo ocurre con Montilla, se ha cubierto de gloria de los pies a la cabeza con la persecución al castellano y los incontables derroches, y aún espera seguir en la poltrona negándose a admitir que le están esperando a pie de urna con una escoba en la mano.
¿Qué decir de Turà?, la impresentable que quitó el trabajo a un taller de discapacitados para dárselo a los presos...
No, la gente no olvida y los socialistas están acabados en toda España. Es cuestión de poco tiempo.