viernes, 20 de enero de 2012

EVITEMOS UN DESAHUCIO

Paola y Marcelo son una pareja joven que vive con sus dos hijas en Alfafar, un pequeño pueblo de la provincia de Valencia. Si nadie lo evita, en unas semanas estarán en la calle y los servicios sociales podrían separarlos de sus hijas.

Hace unos años Paola y Marcelo decidieron formar una familia y se compraron un piso en Alfafar. El Deutsche Bank les concedió una hipoteca con avales cruzados: Paola avalaba a su hermana y ésta avalaba a Paola. Cuando la hermana de Paola se quedó sin empleo y no pudo hacer frente a los pagos de la hipoteca, fue desahuciada. Poco tiempo después, Paola y Marcelo también perdieron su empleo. El banco les embargó su vivienda y se la adjudicó a sí mismo a precio de ganga (el 60 % del valor de tasación). Pero al Deutsche Bank no le basta con haberse quedado con el piso haciendo un negocio redondo: ahora le reclama a Paola una deuda de 70.000 euros por su piso y 40.000 más por el piso de su hermana.

Paola, su marido y sus hijos no tienen donde irse a vivir. Si no tienen una casa, los servicios sociales le quitarán la custodia de sus hijas de 3 y 7 años. Y además deberán seguir pagando la deuda de 110.000 euros al Deutsche Bank. Una deuda que les condena a la pobreza de por vida. Tenemos poco tiempo para evitar que destrocen esta familia. Necesitamos que miles de personas le pidan al Deutsche Bank que evite esta injusticia.

Firma y difunde la petición pidiéndole al Presidente del Deutsche Bank que acepte la vivienda ya embargada para saldar la hipoteca de Paola y le alquile la misma a un precio justo >>

La situación de la familia de Paola no es única. Miles de personas en España están sufriendo estos abusos de la banca, que se aprovecha de la desesperada situación de muchas personas humildes para hacer un triple negocio de oro: desahuciar a los propietarios, quedarse con la vivienda a precio de ganga, volver a venderla a precio de mercado y seguir cobrándole a la familia desahuciada una deuda que les condena de por vida a la pobreza y la marginación.

Paola y Marcelo son personas honradas que han tenido la desgracia de quedarse sin empleo. Mientras, el Deutsche Bank anuncia beneficios de más de 4.000 millones de euros en 2011. Por eso sus vecinos se han movilizado para detener esta injusticia. Ayúdales a evitar que Paola y Marcelo pierdan a sus hijas.

Pídele al Deutsche Bank que encuentre una solución, saldando la deuda de Paola y Marcelo con la entrega de la vivienda y alquilándoles la misma a un precio asequible >>

Gracias por tu compromiso,
Irene, Fabio, Albert y el resto del equipo de Actuable

3 comentarios:

  1. Es curioso, pero después de haberme quejado en Twitter de que Actuable no responde a ciertas preguntas certeras, ya no he recibido ninguna otra notificación suya.

    No me parece una página de fiar. Como dije allí, no se trata más que de recibir muchas visitas y por ello sobresalir en el ranking.

    Preguntáles qué criterios siguen para que un caso llegue al 100% de firmas solicitadas y al día siguiente conste que faltan aún varios miles. Y así varias veces.
    No responden.

    Paso de Actuable.

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  2. Es lamentable la situación de esas personas, sin duda, pero hay que tener en cuenta que son muchas las personas que no se empufaron para vivir por encima de sus posibilidades. Yo conozco parejas que viven en pequeños apartamentos o en habitaciones alquiladas.

    Está claro que las entidades financieras hicieron una oferta crediticia sin atender a una evaluación de riesgos adecuadas sobre la base de que el precio de la vivienda nunca bajaría. Por eso sí se debería pedir responsabilidades a sus directivos, por imprudencia en su gestión. No es de recibo que las Cajas de Ahorro hayan acabado en la quiebra y no se haya procesado a nadie, mientras se embargan viviendas por impagos sobre valoraciones sobretasadas debido a la burbuja.

    Y en el caso de los Bancos, son los miles de accionistas de a pie los que ven caer el valor de las acciones por la morosidad creciente, motivada por la atrevida acción de los ejecutivos de esas entidades espoleando las pretensiones de gente que dudosamente podría hacer frente a los pagos de las hipotecas contraídas.

    Los que se empufaron y compraron viviendas a esos precios de burbuja fueron unos pardillos y muchos, unos pretenciosos. Así es de dura y clara la cosa. Menudas celebraciones se veían porque les habían concedido una hipoteca.

    "Si no puedes pagarlo, lo vendes y además sacas un beneficio". Sacaría un beneficio porque pronto aparecería otro gilipollas dispuesto a pagar más por la pocilga. Ese era el mantra de la época prodigiosa.

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  3. Los avales cruzados -Paola avala a su hermana y ésta a Paola- son de risa primero y de lloros después.

    No se dieron cuenta de que estaban siendo utilizadas, creyendo que eran ellas quienes engañaban al banco.

    Claro que no es justo cobrar triplemente, arrebatando la propiedad a precio de risa, ponerla a la venta por las nubes, y encima seguir cobrando la deuda.

    Hay que poner fin a esto, pero nunca desde el víctimismo.

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